Cocina propia · Dentro de la finca
La cocina
Es lo que llevamos haciendo bien desde el principio y lo que menos hemos enseñado. Cocina mediterránea con las mejores materias primas y toques de nuevo diseño, hecha aquí dentro, para bodas que quieren cuidar la mesa tanto como el lugar.
Los metros que hay entre el pase de cocina y vuestra mesa. Ni catering externo, ni furgonetas, ni comida que viaja
Cocina propia en la finca
Doscientos ochenta platos, servidos a tiempo
En una boda grande, la mesa se cuida desde el ritmo. Si la primera mesa come veinte minutos antes que la última, la experiencia cambia; por eso la cocina está dimensionada para que los platos salgan al pase en la misma tanda, con el número de camareros correcto entrando al comedor a la vez.
La cocina es nuestra y está aquí dentro, a treinta metros del comedor: el pescado se termina cuando ya estáis sentados, la carne se marca en el momento y lo caliente llega caliente. Al estar integrada en la finca, el menú, los tiempos y el servicio trabajan con el mismo pulso que el resto del día.
El equipo de cocina está en el pase el día de vuestra boda y participa de forma directa en el servicio, los tiempos y el resultado en mesa.





Piezas de aperitivo
Pequeños pases, mucho ritmo
El aperitivo se piensa como una sucesión de momentos: piezas fáciles de tomar, pases constantes y estaciones repartidas para que los invitados puedan moverse, hablar y probar sin concentrarse todos en el mismo punto.
La presentación importa, pero el ritmo importa igual. En una boda grande, un cóctel cómodo es el que se siente abundante sin obligar a perseguir bandejas.

El producto
Se ve en la compra, no en la carta
Una carta bonita la redacta cualquiera. Lo que no se puede fingir es lo que hay en la cámara la víspera. En la nuestra hay atún rojo, anchoa del Cantábrico, erizo de mar, bogavante y langostino de Vinaròs. Hay trufa negra con denominación de origen de Teruel, jamón D.O. de Teruel y jamón ibérico de bellota, aceite de oliva del Bajo Aragón y quesos con denominación.
Quien lee «erizo de mar y trufa de Teruel» ya sabe de qué nivel se está hablando y no necesita que se lo adornemos. Es cocina mediterránea con toques de nuevo diseño: producto de la comarca cuando la comarca lo da mejor que nadie, y de donde haga falta cuando no. Nada de esto es un extra reservado para el menú caro de la última página; es el material con el que se trabaja.
Los platos concretos no están publicados en la web por decisión de la casa. Cuando os pongáis en contacto, os compartimos más detalles de la propuesta gastronómica y resolvemos las dudas con calma.
Del pase al postre
La comida también tiene escena
Hay platos que aparecen en el cóctel, otros que se reservan para el banquete y otros que cierran la mesa con una nota dulce. La propuesta se construye para que cada parte del día tenga un gesto propio y para que la cocina acompañe la energía de la celebración.
No se trata solo de elegir una lista de platos: se trata de ordenar el día para que el apetito, la conversación y el servicio vayan a favor.




Cómo se arma un menú
Vosotros elegís, pieza a pieza
Hay una carta amplia y una estructura que se rellena con lo que os guste a vosotros, que es como sale un menú que os representa y acompaña el tipo de boda que estáis imaginando.
Sobre esa estructura se decide lo demás: si el cóctel es largo o corto, si entra cocina en directo, cuántos aperitivos y en qué orden sale cada cosa. Nosotros os orientamos con experiencia real de servicio para que la propuesta sea bonita, cómoda y posible para vuestro número de invitados.
- AperitivosSe eligen entre seis y doce, fríos y calientes, a vuestro gusto
- EntranteOpcional
- PescadoUno, a elegir
- SorbeteEntre pases
- CarneUna, a elegir
- PostreUno, a elegir
- TartaOpcional. De esto hablamos más abajo, tiene su historia
- Bodega, cafés y carro de licoresAcompañando todo el banquete
- Barra libre y discomóvilSin hora de cierre: la fiesta acaba cuando la acabáis vosotros
El cóctel
Cocina en directo: cocinar delante de la gente
El cóctel es uno de los momentos donde más se nota la organización de una boda grande. Las estaciones se montan a la vista y funcionan a la vez, repartidas por el jardín, para que hasta trescientas personas coman, brinden y se muevan con comodidad.
Cocina en directo
Preparaciones terminadas a la vista de los invitados, con el ritmo suficiente para que el cóctel tenga movimiento sin generar esperas.
Corte y producto
Estaciones donde el producto se trabaja delante de la gente, con presentación cuidada y servicio continuado durante el aperitivo.
Mesas de degustación
Montajes pensados para que cada invitado se acerque a su ritmo, sin concentrar todo el servicio en una única barra.
Córners de bebida
Formatos especiales para acompañar el cóctel con más personalidad, siempre integrados en el recorrido del jardín.
Bebidas
Formatos preparados para acompañar el aperitivo cuando la tarde acompaña y el jardín pide quedarse un poco más.
Estaciones a medida
Opciones que se concretan al preparar vuestra propuesta, según el estilo de boda, el horario y el tipo de invitados.
Los formatos concretos se revisan con vosotros al preparar la propuesta gastronómica. Así la web muestra el nivel y la experiencia sin publicar la carta completa.

Los niños
Menú infantil propio
Los niños tienen su carta: su aperitivo durante el cóctel con sus refrescos, y después su primero, su segundo y su postre. No es el menú de los mayores en plato pequeño ni un plato de pasta improvisado sobre la marcha.
Y comen a la vez que todo el mundo, que es lo que de verdad importa para que la mesa de los padres pueda estar tranquila.
Menús adaptados
Opciones para cada invitado
Todos los menús se adaptan a lo que necesite cada invitado: veganos, vegetarianos, celíacos, alérgicos y cualquier otra intolerancia alimentaria. Se hace a medida, no apartando ingredientes de un plato ya montado.
Nos pasáis la lista, cada invitado tiene su plato y el servicio sale coordinado con el resto de la mesa, con la naturalidad que merece una celebración cuidada.

La prueba de menú
Se prueba antes y se cambia lo que no os convenza
Cuando la fecha está reservada y habéis mirado la carta con calma, se hace la prueba. Venís vosotros dos y, si queréis, alguien más de confianza. Se monta una mesa con la vajilla, la cristalería y la mantelería del día y se sirve lo que estáis pensando poner, tal cual va a salir.
Es una comida de trabajo y va con tiempo por delante: se prueba, se habla y lo que no os haya convencido se cambia ahí mismo. Nadie se ofende, al revés. De esa mesa sale el menú cerrado y la minuta, que es lo último que se decide de toda la boda.
Se hace con margen suficiente antes de la fecha para poder darle otra vuelta si hiciera falta. Los detalles se concretan al reservar.
Un detalle de oficio
80%
Ocho de cada diez parejas eligen una tarta decorativa
Se presenta la tarta con su música, su iluminación y el momento del corte, para que tengáis la foto y el gesto ceremonial sin interrumpir el ritmo de la cena.
Después sale el postre desde cocina, servido en su punto y a la vez para todos los invitados. Es una solución muy habitual en bodas grandes porque mantiene la emoción del momento y cuida mejor el servicio.
Esto no lo hemos leído en ningún sitio. Lo sabemos porque aquí se han celebrado muchísimas bodas y se acaba viendo qué funciona y qué no. Si preferís cortar la tarta de verdad, se hace y no pasa nada: os contamos lo que sabemos y decidís vosotros.

La carta
Hablemos de vuestra propuesta gastronómica
La carta completa se comparte de forma personalizada, cuando nos contáis vuestra fecha, el número aproximado de invitados y el tipo de boda que estáis imaginando.
Podemos verla juntos en la visita o enviaros más detalles para que empecéis a valorar opciones con calma. Lo importante es que el menú se entienda dentro del día completo, no como una lista suelta de platos.
Escribidnos o llamadnos y os orientamos sobre la cocina, el cóctel, la prueba de menú y las posibilidades para vuestra celebración.
Seguir mirando
De la cocina al resto del día
Bodas en la finca
Cómo se vive el día completo: llegada, jardín, ceremonia, mesa y fiesta dentro del mismo lugar.
Qué incluye
Lo que entra en el día completo: ceremonia, cóctel, banquete, barra libre, discomóvil y logística dentro de la finca.
Catering fuera de la finca
Si ya tenéis el sitio y lo que os falta es la comida, llevamos esta misma cocina donde haga falta.
Galería
El cóctel, los salones montados y la finca, en fotos de bodas reales.
